El pasado 22 de Mayo, Franco, Enrique, Víctor, Rubén y yo (Fran), entre muchos amigos, más de 3000 bikers y centenares de practicantes del running de ultrafondo, realizamos la IV edición de la ruta cicloturista más dura de España (realizada en un dia): los 10.000 del Soplao, en Cabezón de La Sal, Cantabria. Miles de ciclistas, miles de retos con un solo denominador común: acabar la ruta
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El día 22 fue el día culmen de muchos kilómetros, muchas subidas, mucho frio, mucha lluvia, muchas tardes ventosas…en definitiva de un invierno muy duro. Desde enero nos pusimos manos a la obra, dentro de nuestras posibilidades y de las que nos dejaba la climatología. Desde enero, la tenacidad, la constacia, la “cabezonería”. Agustín, que realizó la prueba el año pasado, me dio un verdadero plan de entrenamiento para superar los 4.300m de desnivel, los 165km de sufrimiento..y le doy las gracias ya que cumpli mi reto, acabar la prueba en menos de 12 horas.
Tambien tengo que agradecer especialmente a otras personas: Víctor, Franco y Javi Valiente, que me acompañaron en casi todas las salidas de entrenamiento, pasando calamidades conmigo (y eso que Victor no se apuntó hasta la semana que se cerraba la inscripción!). A Enrique, que se apuntó al principio, el mismo día en que se abrió la inscripción, y que ha tenido una tenacidad abrumadora a pesar de todas sus circunstancias, con el que compartí todo el trayecto del Soplao, terminando juntos. A Rubén, el extraterrestre (o cochiperro), que parece que no está y que sin embargo aparece en los momentos clave. Y a los amigos de Quintanar de la Orden, a Tomás, una verdadera máquina del MTB; a Pulebielas, incombustible, gracias por sus consejos; a Felipe, Manolillo, Luis… y a Dalopo, JFDeLaFuente, Meme del Altillo, Pablo, Gonzalo…con todos hay algo que compartir y contar relacionado con el Soplao; y a todos lo que nos han dado ánimos, ciclistas y no ciclistas, que han compartido con nosotros lo más importante, la ilusión por los retos. Y no me puedo olvidar del compañero Luis Cuena, que nos dio alojamiento, desayuno, cena y risas durante el fin de semana del Soplao.
Despues de recordar y agradecer, resulta muy dificil explicar una ruta como esta. Es dificil explicar la mezcla de sufrimiento, grandiosos paisajes, estados de ánimo contrapuestos, compañerismo…creo que sólo quien haya vivido algo de estas experiencias entendería estas sensaciones. A veces me ocurre que intentando explicar experiencias como estas no se puede hacer con las palabras, se quedan cortas, con el resultado de que no te comprenden. Sin embargo, hay que intentarlo.
El Soplao es como Seguir leyendo »



































