-Ida y vuelta por el mismo camino.
-100% ciclable
-Unas 7 horas

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La ruta comenzó como estaba previsto, a las 8 de la mañana del 15 de marzo de 2008 en la rotonda de los flamencos de Alcázar de San Juan. Aquí, puntual, nos encontramos con Ángel, conocido del foro, que se animó a hacer la ruta con nosotros. A las 8.10, viendo que no aparecía nadie mas, partimos con los coches hacia Puerto Lápice, donde nos esperaba también puntual JFdelaFuente, que vino desde Leganés para realizar también esta ruta. En la plaza de Puerto Lápice estaba Toni, conocido también del foro, pero que partía hacia Cuenca para competir en el duatlón de esta ciudad.

Tras preparar las bicis, empezamos la ruta hacia La Calderina, Ángel, JFdelaFuente, Rafa Enrique y yo (Fran) . Desde la plaza de Puerto Lápice, dirección norte por la antigua N-4, para coger en la siguiente bifurcación la calle de la izquierda, que sale del pueblo, dejando el cerro de los molinos a nuestra izquierda. En un cruce, giramos hacia la izquierda por el camino asfaltado que sube hacia el cerro de los molinos. Mientras subíamos, veíamos como las aspas de alguno de los molinos giraba…señal inequívoca de que tendríamos viento en la ruta. Hacia la mitad de la subida, llegamos a un collado, donde podemos ver el valle que hay detrás, y unas antenas a nuestra derecha. El camino asfaltado gira casi 180º hacia la izquierda, para enfilar los molinos, que tenemos a menos de un kilómetro.


La subida a los molinos no bastó para entrar en calor, en viento lo impedía. Bajamos, con el viento de frente para enfilar dirección oeste por el camino de Herencia a Fuente el Fresno. Primero por el camino asfaltado hasta el collado, para girar a la izquierda por el camino-pista que baja hacia los viñedos. Estos dejan paso a los olivares conforme avanzamos hacia la sierra, y a su vez estos dejarán paso al monte bajo mediterráneo conforme subimos por el valle. Vamos a coger de momento el camino de Herencia a Fuente El Fresno dirección oeste
Entre las sierras el viento se notaba menos, aunque alguna racha fuerte nos llegaba. Pasamos por las inmediaciones de la Casa Valdezarza y cruzamos el arroyo Valdezarza, seco, a la altura de las Casas de Villaseñor. El camino en este tramo empeora considerablemente, entre cantos rodados y zonas arenosas.
Pasamos por la zona de Cinco Casas, para llegar, encajonándose el camino, a la Fuente del Umbrión, donde paramos para repostar, y cargar bien líquidos, ya que no hay ninguna fuente más en todo el recorrido, y sólo a la vuelta, pasaríamos de nuevo por este lugar.
Tras la ascensión al collado del cruce de caminos, y una vez en la cumbre, podemos ver donde está la mitad de nuestra ruta, La Calderina, a lo lejos, de frente, entre los árboles. La bajada por la Garganta de Sierra Luenga, de nuevo con el viento de frente, que hacía de freno, pero que a la vez te podía desequilibrar la bicicleta, serpenteando para acercarnos al arroyo, primero a nuestra derecha y luego a nuestra izquierda.
Marcas blancas en el camino nos recordaban la pasada edición de la cicloturista de Consuegra…no podíamos olvidar ese copioso segundo avituallamiento del collado del cruce de caminos…ahora vacío.
Tras unos kilómetros bajando, y cruzar la puerta que delimita la finca cinegética por la que pasa este camino público, al poco giramos a la derecha para subir por un camino-sendero hacia la Casa de los Forestales, que es albergue juvenil y enclave privilegiado como punto de partida para recorrer estas sierras. Primero subimos, para luego bajar y subir otra vez, antes de desviarnos hacia la carretera de Urda a Villarrubia, hacia la izquierda, antes de llegar a la Casa de los Forestales.



En la carretera giramos hacia la derecha, para volver a desviarnos por un camino hacia la izquierda que baja por todo el valle, entre encinas y sembrados, de un color verde primavera. Es el camino de Consuegra a Fuente el Fresno.
Tras pasar por la Casa de la Finca del Olivar, la Casa de la Herradura y la Casa de La Monta, y cruzar tras esta una zona vallada con toros de lidia, llegamos a la Cañada Real Soriana Occidental y la carretera N401.


Giramos a la derecha por la cañada, hacia el norte. Paralela a nosotros la carretera N401, a nuestra izquierda. La Cañada, recorrida en este tramo por la Ruta del Quijote, asciende paulatinamente…y su estado lamentable, hace duro el paso por ella.
La Cañada se desvía hacia las inmediaciones de Urda y Consuegra, por lo que nosotros no tuvimos más remedio que desviarnos en dirección norte por la carretera, el peor tramo de esta ruta, durante unos 2,8 km, pasando por la Venta de la Andaluza, bar de carretera. A la izquierda tenemos la imponente figura de La Calderina, coronada por antenas.
Atravesamos el cruce con la carretera que va a Urda (a 11km), y a la altura de unos pinos que están al otro lado de la carretera hay que cruzar esta y coger un camino que pasa por unos merenderos con barbacoas. El camino zigzaguea y se bifurca (nosotros por el de la derecha)…vagueamos al ver que nos acercamos a la subida de casi 5 kilómetros que nos esperaba.

Tras un giro a la derecha, a la altura de unas casas en ruinas, llegamos a la recta, a la izquierda, flanqueada por árboles donde todo empieza…Por ella vamos directos a la falda del monte. La recta gira hacia la derecha, para hacer un giro de 180º. La subida es larga y te obliga a resistir el ritmo que te impongas. Los cinco que hacemos esta ruta nos separamos por algunos cientos de metros, cada uno con su ritmo. El esfuerzo se duplica cuando pasa a ser mental: no se ve el final de las interminables curvas que bordean la falda del monte, y que ascienden sin pausa. Tras el segundo giro de 180º compruebas que la altura va siendo considerable, los paisajes se empiezan a extender frente a ti, el horizonte se aleja. Tras este segundo giro viene el tramo más largo de la subida. Y por fin, tras tres giros más de 180º con tramos más cortos, solo queda el último esfuerzo para coronar el monte, que no por ser el último es menos duro. Arriba, las antenas, los generadores, el viento y los compañeros.

Poco a poco llegamos todos. Arriba el viento, que nos ha dado una tregua para subir, sopla de lo lindo. Reponemos algo de fuerzas y bajamos para no quedarnos fríos. La bajada, a toda velocidad, pero sin arriesgar. En 5 minutos descendemos hasta el principio del camino flanqueado por árboles.En la vuelta, hacemos una para en los merenderos que están junto a la carretera para reponer sólidos y líquidos. Estamos contentos, después del esfuerzo. Partimos y deshacemos el camino que nos ha traído hasta aquí. . Primero la carretera y luego la Cañada, que está tan mal que se hace divertido esquivar, saltar, frenar por ella; una cosa es subir y otra es bajar…
Tras enfilar el camino de vuelta hacia la Casa de los Forestales, con el viento de culo ni nos damos cuenta de que volvemos a ascender, aunque poco a poco. El paisaje que nos rodea es cautivador, y pensamos en la suerte que tenemos de poder contemplar estos paisajes a través de la bicicleta. Paisajes tan cercanos a los manchegos y tan lejanos a nuestra concepción tópica de esta tierra.



El paisaje nos cautivó a todos

Cartel contra ciclistas furtivos…
Recorremos de nuevo en sentido inverso parte del recorrido de la cicloturista de Consuegra, el sinuoso camino-sendero que lleva al camino de Herencia a Fuente el Fresno, tras una bajada emocionante, entre monte bajo. Y comienza otra subida hasta el collado del cruce de caminos, la penúltima, unos 4 kilómetros de subida constante, que hace que nos volvamos a separar. Tras llegar al cruce de camino, cada uno por separado, sin parar bajamos a toda velocidad, y en un suspiro, en la fuente del Umbrión.

Aquí nos reagrupamos, comentamos la ruta y seguimos descendiendo. La bicicleta casi desciende sola, el viento ha aumentado de velocidad y nos da de culo. Pasamos por Cinco Casas Ángel y yo y no vemos a nuestros tres compañeros, Rafa, Enrique y José Francisco, que venían detrás. Pensamos que vendrán un poco más rezagados y seguimos. La bajada es un paseo, se hace sola. Atravesamos la zona de camino en mal estado por los cantos y la arena y llegamos a la bifurcación donde hay que decidir si subir a los molinos de Puerto Lápice para acabar la ruta o seguir por el camino llano hasta el pueblo, ¿tendremos fuerzas para subir? Paramos y esperamos a nuestros compañeros, pero tras unos minutos no aparecen.
Decidimos seguir despacio hacia los molinos y dejo una flecha de piedras en el camino para que cuando lleguen a este punto vean que dirección hemos tomado. De frente vemos los molinos, y una subida recta que parece una pared desde aquí, desmoralizante.
Sin darnos cuenta estamos debajo de los molinos y comenzamos a subir. La subida se hace dura, llevamos ya 84 km y 1400 m. ascendidos. Poco a poco la cuesta se vence, con mucho esfuerzo y llegamos a los molinos. Allí de nuevo esperamos, pero no aparece nadie. Opto por usar el móvil para saber de ellos, que da señal pero no es contestada. Tras varias llamadas sin respuesta decidimos acabar la ruta, bajando por el sendero que hay detrás del punto geodésico. Y directos a la plaza del pueblo, punto de partida y final.
De nuevo llamo a nuestros compañeros, y sin respuesta. Pasan los minutos, y justo cuando me empiezo a preocupar aparecen. Habían tenido un percance, José Francisco tuvo una caída en la bajada desde la fuente del Umbrión. Por suerte, magulladuras, raspones y algún golpe sin mayores consecuencias. Y la rueda delantera reventada.

En definitiva, una ruta monumental, pero dura.
Agradecer a Ángel, a Rafa, Enrique y José Francisco el que se haya hecho posible esta ruta.
El blog de José Francisco, jfdelafuente.blogspot.com, y sus fotos de la ruta

















Y digo yo, ¿no os doparéis verdad? Es para apuntarme en alguna ocasión. Está muy bien la ruta, sí señor, lástima que Fran no me invitara.
Hola amigo Pedro…claro que nos dopamos, antes de salir nos bebemos tres litros de vino d.o. La Mancha, con unas pancetitas (400g), unas gachejas bien cargadas de ajo, y pan a jartar…y de postre mazapanes. Y luego ya salimos.
Pedro, di la verdad, cuantas veces te he invitado a salir con la bici?? Cuantas veces me has puesto excusas??
Un abrazo, Pedrogas (y no voy a entrar en por qué te llaman así desde que competías en el equipo MTB de la Complutense…)
Oe oe oe! Ese hermanazo guapo que tengo!
Hola a tod@s: vivo en Urda y me alegra mucho saber que os gustan estas rutas. Teneis razón cuando comentais que tenemos rutas en la Mancha muy bonitas y desconocidas por muchos. Yo salgo en bici también, visité Alcazar cuando las inundaciones. Os animo a que vengais por Urda más a menudo pues os vais a encontrar rutas preciosas de las que se regresa cansado pero con esa sensación tan buena que sólo conocemos los aficionados al ciclismo. Un saludo.
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