Estuvimos en la décima edición de la Ruta de Los Dinosaurios, que parte desde Arnedo hacia los montes del Sur de La Rioja. Jesus, Oscar y yo (Fran) recorrimos los 60 km de esta ruta y pudimos contemplar la belleza de estas tierras riojanas.

 

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Cuando Jesús me comentó la posibilidad de acompañarle a esta ruta, no me lo pensé y me decidí a acompañarle. Y tengo que darle las gracias por la invitación (y por todas las demás) ya que tuvimos la oportunidad de realizar una ruta dura y de una belleza extraordinaria. La ruta la conocía, el año pasado la realizaron Enrique, Rafa, César y Quique, y ya entonces me quedé con ganas de hacerla.

El domingo 14, día de la marcha, nos levantamos temprano para desayunar y estar preparados para la ruta. Llegamos de los primeros y casi no había nadie, pero conforme se acercaba la hora de partida la cosa se animaba bastante. Finalmente tomamos la salida unos 300 participantes, sobre todo gente del norte, pero también conocí a un compañero de Barcelona que hizo el año pasado la Calcenada 2008, Vuelta al Moncayo, y que si todo va bien volveré a encontrar en esta edición el próximo 8 de agosto.

Mi idea de la ruta era ir tranquilo, disfrutar de las vistas y hacer muchas fotos. Salimos más o menos puntuales y nos dirijimos al sur por la carretera que va a Grávalos, desviarnos por la de Préjano y cojer un camino a la izquierda, el Camino de Valleroso. La continua ascensión hacía que se viera una espectacular serpiente multicolor, en dirección a la Peña de Isasa, la que todos ven y por donde nadie pasa. En los primeros 23 km pasaríamos de los escasos 500m a superar los 1400m de altitud. Los caminos, arenosos muchos (arena, origen toponímico de Arnedo) y pedregosos, no tenían una gran pendiente, y recorrían diferentes bancales entre olivares y otros frutales.

A la altura del paraje de La Jabalina el camino empieza a zigzaguear y a ascender un poco más fuertemente, precisamente donde tambien empeoraba el terreno, lo que hacía que se vieran las primeras aglomeraciones y gente a pie.

Tras superar los 900m el camino describe un descenso, entre pinares, por la zona de Laguilandil, hasta los 770m, donde volvemos de nuevo a ascender, en una zona boscosa de gran belleza, para pasar por las inmediaciones del pueblo abandonado de Turruncúm y la ermita de Las Virgenes, que queda a nuestra izquierda. Giramos a la derecha y enfrentamos de nuevo la cumbre del Isasa y la linea que sube debajo de él, que no es otra cosa que el camino que asciende a su cumbre.

Ahora empieza la verdadera ascensión, describiendo amplios zig zag en las faldas del monte, entre pinos, rocas fantasmagoricas y sin perder de vista este mítico monte. Este monte, de 1472m de altura domina los pasos históricos entre la Rioja Baja y Navarra y la meseta soriana, y se asoma a casi mil metros de altura a los valles del río Cidacos y Linares. Cuenta una antigua leyenda de Calahorra que Sansón huyendo de los filisteos y para asustar a estos lanzó una enorme rueda de molino contra esta peña, desde los Agudos, que son una serie de montes entre Arnedo y Calahorra. Cuando los filisteos viweron tal hazaña, huyeron a sus tierras. Esa piedra de molino se identifica con los numerosos restos megalíticos que hay en el monte, estelas de piedra que confirman la presencia humana desde el neolítico  en este monte mágico.

La ascensión se hace dura tras pasar un cruce y ascender 250m en menos de dos kilómetros, donde, el último kilómetro se hace andando, debido a la pendiente, pero sobre todo al mal estado del terreno. A la mitad de esta subida me monté en la bici, pasado ya lo realmente duro, pensando que habría un fotógrafo haciendo fotos en la cumbre…cómo iba a salir andando en la foto!! Pero no había fotógrafo…tampoco me costó tanto este tramito…

A la altitud en la que estamos, a mas de 1400m, las vistas hacia todos los lados son espectaculares…al norte la Rioja Baja con Arnedo en primer término; al oeste la Sierra de Préjano, con sus cordales sembrados de molinos eólicos; al sur más montes y al este…Aquí el camino se transformaba en sendero, que se desplomaba hacia el este en casi 200m de desnivel, para ir en un contínuo sube-baja por un  espectacular cordal al borde de un precipicio de otros 200m…En la zona del desplome del sendero numerosas personas andando, la pendiente de bajada era considerable, y las piedras y resaltos complicaban mucho la bajada, que sin embargo, muchos hacían sobre la bici.

Este tramo va a parar a la Cañada de los Penados, que recorre la Sierra de Préjano (ronda los 1190m), plagada de molinos eólicos, y a cuya entrada estaba el primer avituallamiento. Esta zona, una pista ancha con buen firme se hace muy rápido, contínuas bajadas y leves subidas que se podían hacer con el plato grande. Tras girar un último molino, un giro a la derecha y comienza una rápida bajada, donde reviento la rueda trasera tras golpear con una piedra. Paro y cambio la recámara, y continúo bajando, para subir de nuevo entre pinos en el entorno de Monte Abajo, Puzas Rubias, Entre Nevados, para bajar de nuevo por el entorno de Las Minas, para descender 300m antes de llegar a Préjano…pero antes vuelvo a reventar la rueda trasera, si, la segunda vez, y menos mal que llevaba dos cámaras. Observo que la cubierta tiene un buen pellizco provocado seguramente en el primer reventón, y como no puedo pinchar más veces, tengo que bajar con cuidado, y continuar así hasta Arnedo.

Llegamos a las cercanías de Préjano, lo bordeamos y llegamos a un segundo avituallamiento. Ascendemos de nuevo para ir bordeando el Canto del Matorral, donde hace aparición algo de lluvia, que se agradece ya que hace bochorno. Llegamos a otra subida por un acho camino que nos lleva a La Plana y tras el un descenso de unos 300m de desnivel y varios kilómetros en trialeras por unos bellos parajes de pinos que nos llevarán hasta el Arroyo de San Marcos, que desemboca en el río Cidacos a la altura de Nuestra Señora de Vico, donde enlazamos con la Vía Verde del Cidacos que nos lleva directamente al punto de salida, tras 4 horas y 38 minutos en mi caso.

La ruta es espectacular, pero la organización en mi opinión, no ha estado a la altura. Para mi han faltado personas en ciertos puntos donde debería haber habido alguien por si las moscas, en las trialeras del Isasa sobre todo. Si hubiese habido una caída grave en ese punto, habría sido una fatalidad ya que no había nadie de la organización. Y más aún sabiendo lo que sigue…

Tampoco estuvo bien cortar la prueba a los que llegaban despues de 2 horas al primer avituallamiento, SIN AVISAR. Según la organización en un correo que han enviado a todos los participantes, el médico no se personó en la prueba, por lo que estuvo a punto de suspenderse. Al final tras asumir la organización toda la responsabilidad se dio la salida con la idea de que a los más cansados, que suponían iban a ir más retrasados, se les desviaría hasta Arnedo para que evitasen la última trialera, donde suponían podrían correr más peligro por el cansancio. Esto es entendible, pero considero que tenían que haber avisado antes de dar la salida de los riesgos que se corrían, y no dar la sorpresa de retirarte de la marcha tras dos horas. Hubo gente a los que les retiraron el dorsal y siguieron la marcha, ya que venían de lejos, como nosotros.

 En definitiva, una ruta estupenda, una organización mejorable…y ningún dinosaurio.